El proyecto nace de una situación habitual: dejar objetos dispersos sobre cualquier superficie y repetir pequeñas búsquedas cada día. La intención fue resolver esa acción mediante un objeto sencillo que integrase orden, materialidad y uso cotidiano.
La pieza combina procesos tradicionales y fabricación digital, explorando cómo distintos métodos pueden convivir dentro de un mismo objeto.
Un gesto rápido y natural
La geometría guía la colocación de los objetos de forma intuitiva, evitando acciones adicionales o mecanismos innecesarios.
Orden integrado en la rutina
La pieza busca formar parte del uso cotidiano de manera discreta, mejorando pequeñas acciones repetidas a diario.
Lenguaje sencillo y atemporal
La forma se reduce a lo esencial, evitando elementos decorativos que no aportan función.
Decisiones constructivas
Combinación de carpintería e impresión 3D
La unión de ambos procesos permite combinar calidez material con precisión funcional.
Producción adaptable
El sistema puede evolucionar mediante pequeñas variaciones o configuraciones adaptadas a distintas necesidades.
Goazen transforma un gesto cotidiano en una experiencia más clara y ordenada. Una pieza sencilla pensada para mejorar pequeñas rutinas diarias mediante funcionalidad y materialidad honesta.